Ver la Historia | Capítulo 2

CAPÍTULO 2 | Tiempo de caudillos (1820-1835)

El segundo capítulo de la historia argentina comienza con una situación de anarquía. A partir de 1819 en el país se fueron definiendo dos tendencias políticas. Por un lado, los federales, partidarios de las autonomías provinciales, y por el otro, los unitarios. Éstos últimos eran partidarios del poder central de Buenos Aires.

Las disputas políticas entre ambos frentes desembocaron en una larga guerra civil, cuyo primer episodio fue la batalla de Cepeda en febrero de 1820, cuando Estanislao López y Francisco Ramírez, caudillos federales de Santa Fe y Entre Rios, derrocaron al directorio.

Con la derrota del gobierno nacional, cada provincia se gobernó de forma autónoma. Esta medida favoreció a la provincia más rica de la región: Buenos Aires, quién retuvo para sí las rentas de la Aduana y los negocios del puerto.

En 1829 uno de los estancieros más poderosos de la provincia, Juan Manuel de Rosas, asumió la gobernación de Buenos Aires y ejerció una enorme influencia sobre el resto del territorio nacional. A partir de entonces y hasta su caída en 1852, el poder político, económico y social se centro en su persona. El autoritarismo fue característico de su período, al igual que la censura. Sin embargo, Juan Manuel de Rosas contó con el apoyo de amplios sectores del pueblo y de las clases altas porteñas.